.................................................
.

Wednesday, May 24, 2006

Los 100 mejores stand ups de Comedy Central (100, Leo Gallagher)

Seguir tomándose en serio a uno mismo cuando has pasado los últimos 30 años reventando sandías en público con un mazo tiene su mérito.

De hecho, a veces dudo si este no será el mayor talento de Leo Gallagher, el cómico que ocupa el último lugar de la lista de los 100 mejores cómicos de stand up de Comedy Central.

Y cuando digo tomarse en serio, lo que quiero decir es tomarse en serio. Muy en serio. Porque Gallagher, llegó a expresar públicamente lo ofendido que estaba por haber quedado en último lugar y hasta publicó su propia lista con los mejores cómicos de la Historia en la que, si es que no lo habían visto venir, él ocupaba el primer puesto.

El show de Gallagher, por si se estaban preguntando a qué tanta prepotencia, es bien sencillo. Si el efecto de lo cómico -es decir, la risa- se dispara con la punchline, la última línea de un chiste, la que supuestamente debería tener gracia, ya saben, y nos permite liberar toda la tensión que habíamos acumulado durante el desarrollo previo, a Gallagher hay que reconocerle el mérito de haber sabido transformar las palabras en acción pura y dura.

Sí, también es verdad que, a diferencia de otros cómicos de objetos que suelen basar todo su espectáculo en el arsenal de cosas con las que suben al escenario, Gallagher adereza sus espectáculos con textos de corte más clásico, aunque está claro que su público no va a verle por eso.



Ataviados con toda clase de impermeables, paraguas y plásticos para protegerse de las salpicaduras, lo que los fieles de Gallagher esperan ver es la parte en la que destroza cosas. Desde inofensivos tubos de pasta de dientes hasta cartones de leche, pasando por ordenadores y, como gran final, el número del mazo –el mítico sledge-o-matic- y la sandía.

Supongo que el secreto de su éxito es esa fascinación que, de pequeños, nos producía el hecho de golpear, aplastar o tirar al suelo cosas sólo por el placer de ver como se rompían y de la que, al menos a la mayoría de nosotros, nuestros padres nunca nos permitieron cansarnos.


O eso, o su público es directamente tonto.

En cualquier caso, y a pesar de las duras críticas que recibe incluso por parte de algunos de sus compañeros de profesión, hay algo que lo distingue: se trata del único cómico de la Historia que ha tenido el éxito y la cada dura suficientes como para franquiciarse a sí mismo.

Les cuento.

Durante varios años, Leo Gallagher permitió a su hermano menor Ron que aprovechara su parecido familiar (apreciable en la foto de abajo) para girar por todo el pais haciendo el mismo espectáculo que le había llevado a él a la fama –mazo y sandía incluidos-, sólo que en salas y festivales de comedia más modestos y que no se podían permitir pagar el caché del verdadero Señor del Mazo.

Más tarde, y al comprobar que Ron había infringido el pacto que hicieran en su momento anunciándose no como Ron Gallagher, el hermano, sino con el ambiguo “Gallagher Too”, el Gallagher original acudió a los tribunales, que finalmente le dieron la razón, le permitieron recuperar el monopolio de su espectáculo y de paso le pusieron en contra de toda su familia, que se había puesto de parte de su hermano menor.

Vamos, que no sé a que están esperando para hacerle un biopic a este tipo.

Por mucho que he buscado en el tubo no he dado con ninguna actuación “clásica” de Leo Gallagher, así que hoy les voy a dejar con una parodia, que ya saben que a veces son hasta más efectivas cuando se trata de describir a alguien. En ella, Dave Chapelle crea, dentro de su show, al Gallagher negro. Todos los elementos que forman parte de una rutina de Gallagher están aquí, pero el final, aunque de una lógica cómica aplastante, no deja de ser brillantísimo.

Ánimo, ya sólo nos quedan noventa y nueve.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home